Comercio Local

Calderón de la Barca y Alcalá de Guadaíra

 Calderón de la Barca y Alcalá de Guadaíra

Con este intento guardadas
las tuvo mi rectitud
donde nada las faltó;
dígalo la prontitud
de su servicio ¡Qué tortas
no las traxe de Gandul!

Pedro Calderón de la Barca

Con estos versos de su obra satírica Céfalo y Pocris, de 1662, Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 1600 – 1681), el genial dramaturgo del Siglo de Oro, ensalzaba el pan y las tortas de la villa de Gandul, entonces todavía independiente de Alcalá.

El apellido compuesto Calderón de la Barca procede de Viveda (Cantabria) habiendo llegado a nuestros días una completa recopilación genealógica del eclesiástico Felipe de Gándara, que sostiene que el complemento de la Barca procede del uso que del mismo hacía la familia Calderón, que cobraba peajes por transportar viajeros de uno al otro lado del río.

Gracias a dicha meritoria obra, sabemos que el primer Calderón de la Barca alcalareño, establecido en esos años, era primo segundo del gran literato. Alonso Calderón de la Barca Hurtado procedía de Marchena donde había sido corregidor, y vino para casarse con doña Isabel Algarín, viuda de Francisco Guillén.

Uno de sus bisnietos fue Francisco Calderón Caraballo (1768-1836) que figura citado en varias ocasiones en los anales del padre Flores, pues, entre otros méritos, fue uno de los promotores de la reconstrucción de la ermita de San Roque, en el cerro del Calvario. Junto a su mujer, Bernarda de la Portilla, fueron propietarios de algunas casas de la calle de Avellaneda -actual Agustín Alcalá- que hasta finales del siglo XIX está vinculada a los Calderón de la Portilla.

Hijos de Francisco Calderón de la Portilla, fueron los cuatro conocidos picadores alcalareños -Antonio, Francisco, Jose y Manuel- en honor a quienes se denomina como tal la plaza de los Calderones de Alcalá.  Descendientes de estos han sido otros personajes importantes en la historia de la ciudad, como el alcalde de Alcalá en dos etapas, Pedro Gutiérrez Calderón (1894-1969), el imaginero Manuel Pineda Calderón (1906-1974) y Joaquín Bono Calderón, fundador de la confitería San Joaquín.

Actualmente podemos estimar en un centenar aproximado de alcalareños, los descendientes de Alonso Calderón, el pariente del autor de La vida es sueño que vino a establecerse en nuestra ciudad.

Compártelo

José Julio Gómez Trigo

Licenciado en Administración y dirección de empresas, José Julio Gómez Trigo (Alcalá de Guadaíra, 1975) trabaja actualmente en la Administración Pública. Ha investigado y ha publicado numerosos artículos y varios libros sobre sus dos grandes pasiones: el ajedrez y la Semana Santa. El blog 'Calles y lugares' es fruto de otra de sus líneas constantes de estudio: la historia local alcalareña.