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La calle Orellana será remodelada y el Castillo contará con un nuevo acceso peatonal

 La calle Orellana será remodelada y el Castillo contará con un nuevo acceso peatonal

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Alcalá ha aprobado este viernes en Junta de Gobierno la redacción del proyecto básico y de ejecución para la transformación urbana de la calle Orellana, una de las principales vías del casco histórico de la ciudad. Esta remodelación contempla, además, la creación de un nuevo acceso peatonal al Castillo desde la ladera norte.

Desde el Consistorio se apunta que estas intervenciones forman parte de los cambios a los que se pretende someter el “anillo cultural” de la ciudad, donde se integran “el Castillo medieval, el entorno natural del río Guadaíra y el centro urbano”. Este proyecto urbanístico incluye rediseñar dichos espacios haciéndolos “más habitables”. Para ello, se ampliará la anchura de la calle Orellana con parte de varias fincas colindantes que han sido objeto de expropiación por parte del Ayuntamiento. Esto permitirá, según el equipo de gobierno, “ampliar los espacios para los peatones y reordenar el tráfico”. La fisonomía de la calle se renovará con nuevo pavimento, alumbrado público y canalizaciones de servicios públicos. En paralelo, Emasesa instalará un nuevo colector en la calle y mejorará las redes de la zona. La intervención en este entorno incorpora además un nuevo acceso peatonal a través de la ladera norte al barrio San Miguel y al recinto fortificado.

Este proyecto está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), en el Marco de la Estrategia DUSI Alcalá de Guadaíra 2020 y el Programa Operativo Plurirregional de España 2014-2020.

La alcaldesa de Alcalá, Ana Isabel Jiménez, ha comentado que “con este proyecto avanzamos en el plan que tenemos para el centro urbano y el anillo cultural, ya que la calle Orellana permitirá conectar en un continuo urbano Nuestra Señora del Águila, que también será objeto de actuación, con el Castillo, el entorno del río Guadaíra y el Auditorio. Se trata de una obra que se enmarca en el proyecto de revitalización económica y social del casco histórico y que mejora la integración del patrimonio cultural y natural con la ciudad”.

Calle Orellana

La calle Orellana de Alcalá de Guadaíra es una de las vías más importantes del casco histórico de esta localidad. Enlaza la travesía A-392 con la calle Duquesa de Talavera, y es uno de los principales accesos de la ciudad desde la autovía A-92. Se trata de una calle de 320 metros de longitud y de trazado algo sinuoso (desde el final de la plaza del Derribo hasta la glorieta situada en el cruce con la calle Duquesa de Talavera).

De forma general, se dará forma a un nuevo diseño de calle, que supondrá la creación de “espacios urbanos más amables y habitables”, en palabras del equipo de gobierno. La intervención proyectada contribuirá, además, a “la mejora de la conexión del barrio de San Miguel-Castillo con el casco histórico, creando espacios urbanísticamente más permeables que contribuyan a la revitalización social de este entorno”.

Acceso al Castillo

Asimismo, el proyecto pretende unir una zona de fácil acceso, desde una gran bolsa de aparcamiento junto al Auditorio Riberas del Guadaíra, con el recinto fortificado, y que junto al río configura uno de los grandes símbolos de identidad de la ciudad, mediante un itinerario peatonal, y en lo posible accesible a toda persona con movilidad reducida. Todo ello unido a la recuperación para su disfrute de la ladera norte de la ciudad.

La creación de este itinerario peatonal en la ladera norte del recinto fortificado conectará el barrio del Castillo con el centro histórico. Esto facilitaría, como indica la nota de prensa del Ayuntamiento, “la permeabilidad de la barriada desde varios puntos, reivindicando su atractivo turístico y a puesta en valor del patrimonio de la ciudad. Será además una actuación sostenible y comprometida con el medio ambiente potenciando la recuperación de antiguos caminos. Se pretende con esta intervención, crear un único espacio de paseo y esparcimiento, que discurriría desde el corazón de la ciudad al Castillo, haciendo de este último un espacio urbanística y socialmente mucho más permeable”.

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Redacción

Revista digital de Alcalá