Comercio Local

El Camino de la Venta de Las Caleras

 El Camino de la Venta de Las Caleras

Hacienda de San Antonio. Fotos: Francisco y Antonio Gavira

La ruta que proponemos es lineal y tiene nueve kilómetros, entre ida y vuelta. El tiempo estimado para hacerla es de unas tres horas.

Una de las primeras preguntas que tenemos que hacernos cuando iniciamos un nuevo camino es el porqué de su nombre. Y el que nos ocupa no podía tener un nombre más apropiado, Camino de la Venta de Las Caleras. Este camino comienza en el Zacatín Alto y finaliza en el Cordel de Pelay Correa [i], no muy lejos de su conexión con la Vereda de Pero Mingo y Palmete, donde aún se conserva el edificio de la antigua Venta de Las Caleras [ii]. Así aparece registrado en el Catálogo de caminos del Término Municipal de Alcalá de Guadaíra, que, muy posiblemente, ha consultado el mapa topográfico elaborado por el Instituto Geográfico en 1872 [iii].

La abundancia de la piedra calcarenita en la comarca de Los Alcores y su proximidad a Sevilla facilitó que prosperasen los hornos y el comercio de la cal. La importancia de las caleras en nuestro pueblo lo atestigua un documento que se conserva en el Archivo Municipal de Sevilla, fechado en 1490, sobre la presentación de testigos en un pleito sobre hornos de cal en Alcalá de Guadaíra [iv]. No es difícil imaginar el tránsito de arrieros y carreros transportando el preciado material a los cortijos y haciendas que prosperaron durante el siglo XIX.

Comenzaremos nuestro recorrido desde el lugar donde estuvo la Venta de Cuchipanda [v] y la entrada de la factoría de Flex, hoy sin actividad. En este punto, el Camino de La Venta de Las Caleras cruzaba la vía pecuaria Vereda de Gandul, hoy ocupada parcialmente por la A-92. Desde aquí, los primeros 450 metros discurren por un polígono industrial donde se localizan empresas como Saavedra y Guadarte, un tramo al que se le ha bautizado con el nombre de Cuchipanda Dos [vi].

Al llegar a la carretera que circunvala los polígonos, desde la zona de Cabeza Hermosa hasta la A-398, continuaremos de frente. Dejaremos atrás la carretera que utiliza la fábrica de cemento para el acarreo de albero desde Piedra Hincada. A este tramo se le ha puesto el nombre de Calle Tramo de Unión, un ejemplo más de la creatividad municipal.

Una vez hemos recorrido 400 metros, cruza el Camino de la Hacienda del Capitán, que tomaremos a la izquierda para aproximarnos a dos haciendas. La primera de ellas, a nuestra izquierda, es la que le da nombre al camino. Lamentablemente, se encuentra en ruinas y con múltiples alteraciones, donde destaca aún su imponente torre. Como contrapunto, 200 metros más adelante, a nuestra derecha, tenemos la Hacienda de San Antonio, restaurada y reconvertida en un negocio de hostelería. La hacienda “se organiza en torno a dos pequeños patios, destacando una portada de ladrillo y un mirador. El edificio pudo ser construido a finales del XIX o principios del siglo XX” [vii].

Hacienda El Capitán.

 

Regresaremos al camino principal para entrar en una amplia zona conocida como Quintanilla, no sin antes comentar que el camino de El Capitán continuaba a la derecha hasta conectar con el Camino de la Cañada de Otivar o Camino de Los Pastores. Nosotros seguiremos de frente. Unos 200 metros más adelante, a nuestra izquierda, partía el Camino de la Laguna Larga, que se encuentra usurpado.

Por donde caminamos cruzaba la conocida popularmente como La Cañotiva, conducción construida por The Seville Water Works Company Limited (SWW), que traía las aguas captadas en la Hacienda de Clavinque, en Mairena del Alcor, para unirse a la altura del Cordel de Pelay Correa con las que provenían del depósito general del Adufe, con el objetivo de abastecer a Sevilla [viii]. En esta zona se ha construido una urbanización.

Mapa de la conducción de aguas de Clavinque y Adufe

Desde el inicio de la urbanización tenemos 550 metros hasta el Huerto del Alemán, que lo encontraremos a nuestra derecha. Desde allí partía a la derecha el Camino Angosto, que bordeaba la huerta dejando noria, casa y pajar a nuestra izquierda, hoy usurpado hasta la carretera Sevilla Mairena. Por esta zona del camino cruzaba el arroyo de Otivar, que tenía su nacimiento en la Cruz de Otivar y que servía también, desde allí, como aliviadero para las aguas que provenían de Clavinque. Sus aguas sirvieron tanto para saciar la sed de personas y animales e incluso para darse un chapuzón, según cuentan los que hoy se aproximan a los noventa años.

Nosotros continuaremos de frente. A escasos metros salía a la izquierda el Camino de Tío Pepe, también usurpado. A 850 metros dejaremos el Camino de La Venta de Las Caleras para tomar un sendero entre olivos, que nos saldrá a la derecha, que enlaza con el Camino Angosto, antes de llegar a la venta de Santa Genoveva [ix]. En este punto cruzaremos la carretera Sevilla–Mairena para continuar por el Camino Angosto. Hemos optado por esta alternativa dado que, desde la conexión del Camino de La Venta de Las Caleras con el Cordel de Pelay Correa hasta la vereda de Pero Mingo y Palmete y la Venta, que constituye nuestra meta, se ha convertido en carretera asfaltada.

Olivar

Seguiremos por el Camino Angosto un kilómetro y doscientos metros rodeados de olivos y tierra calma hasta la Hacienda de Guadalupe. Antes de llegar a la hacienda existía un descomunal pino piñonero que le llamaban el Pino Los Buques. Desgraciadamente, fue cortado hace algo más de veinte años junto con un olivar centenario.

La Hacienda de Nuestra Señora de Guadalupe es conocida por las personas mayores como Hacienda de Los Buques, hoy habilitada para celebraciones. Estamos en presencia de una hacienda de olivar del siglo XVIII. “En 1730 la finca era propiedad de los hermanos Juan Bautista y Francisco van der Wilde, seguramente mercaderes flamencos  afincados en Sevilla […] El caserío de Nuestra Señora de Guadalupe responde a los parámetros tradicionales de una pequeña hacienda, de la que, como siempre, sobresale en altura su maciza torre de contrapeso. El edificio está articulado en torno a un patio, al que se accede por una sobria portada de carácter neoclásico. Destacan en el referido patio la crujía de la izquierda, de doble altura, que debió ser cuadra en planta baja y pajar en la superior y, a la derecha, la almazara, cuya nave de la viga está hundida” [x].

Hacienda de Guadalupe o Los Buques

Si continuamos de frente, a 200 metros se encuentra la vía pecuaria de Pero Mingo y Palmete, y la Venta las Caleras, ya dentro del término municipal de Sevilla.

Regresaremos por el mismo camino que hemos traído, convencidos de la importancia de mantener los topónimos y nombres históricos en las decisiones que se toman como municipio y en nuestra vida cotidiana, ya que forman parte inequívoca de nuestro patrimonio cultural. Recuperar los caminos perdidos y su anchura, adecentarlos con la plantación de árboles en sus márgenes… La recuperación de los caminos de la zona norte (la Venta de Las Caleras, Los Pastores o el de Matatoros) puede servir de esparcimiento a una población algo alejada de Oromana.

 

Yo voy soñando caminos de la tarde.
¡Las colinas doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!

Antonio Machado

Venta de Las Caleras

[i] La Vereda de Pelay Correa es conocida también como vereda de San Benito o del Cerero.

[ii] En el mapa topográfico elaborado por el Instituto Geográfico en el año 1872 se la nombra Venta de Las Caleras. Sin embargo, en el mapa topográfico editado por el Instituto Geográfico y Estadístico en 1918 y también en el elaborado por el Instituto Geográfico y Catastral en 1944 aparece con el nombre de Venta de la Escalera. En Google Maps aparece como Venta de Las Caleras.

[iii] En el Catálogo de Caminos del Término Municipal de Alcalá de Guadaíra, en su primer tramo, hasta la vereda de Gandul, se registra como Camino de la Venta de Las Caleras o Zacatín Alto.

[iv] Antonio Collantes de Terán Sánchez, Catálogo de la Sección 16.ª Diversos. Tomo I (1280 – 1515). Archivo Municipal de Sevilla. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, pág. 71.

[v] Según los mapas topográficos y las fuentes orales consultadas, la venta se debió construir en los años veinte del siglo pasado sobre la misma vía pecuaria, la Vereda de Gandul.

[vi] Desde el cruce partía, en dirección noreste el camino de Pie Solo que finalizaba en la hacienda del mismo nombre, hoy desaparecido.

[vii] Cortijos, haciendas y lagares de la Provincia de Sevilla. Junta de Andalucía. Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio. pg 916 y 918.

[viii] The Seville Water Works Company Limited, plano de las traídas de aguas del Adufe y Clavinque, julio de 1931.

[ix] Hacienda de olivar menor que también se llamó La Mata de La Campana y La Casilla de Cariño.

[x] Cortijos, haciendas y lagares de la Provincia de Sevilla. Junta de Andalucía. Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio, pág. 917.

Mapa de la ruta

 

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Francisco Gavira

Miembro de la Sociedad Ecologista Alwadi-Ira desde 1995, ha participado en la puesta en marcha de la Plataforma en defensa de Los Alcores y en la creación de la Plataforma contra la incineración de residuos en Los Alcores. Graduado social, actualmente desempeña su trabajo en el Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales. En este blog, Francisco Gavira retoma uno de los principales proyectos de su hermano Antonio, quien sembró la semilla de la divulgación de la riqueza natural y patrimonial de Alcalá a través del senderismo.