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Carmen Cariño: una mujer extraordinaria

 Carmen Cariño: una mujer extraordinaria

Ya don Miguel de Unamuno acuñó el término de “intrahistoria”, que viene a ser lo que vulgarmente decimos las historias de nuestro entorno, es decir, el devenir de las cosas que nos rodean en nuestro día a día, y os quisiera hablar de la historia de una mujer de su tiempo, pero de un tiempo ya pasado. Este artículo podría encajar muy bien en las historias de superación que tantas veces escuchamos o vemos en el Día de la Mujer, el 8 de marzo, pero muchas veces extrapolamos acontecimientos que son fruto de su época y no son más que consecuencias de lo que cualquier mujer podría haber hecho en tiempos pretéritos, actuales o futuros.

Esta historia tiene como protagonista a doña Carmen Cariño Cabello, alcalareña nacida en 1883, hija de un hombre que era propietario de un horno de pan en la calle San Sebastián, muy cerca de la parroquia homónima. Gracias a la ya entonces pujante industria del pan pudo amasar, nunca mejor dicho, una buena cantidad de dinero, que por entonces en algunas casas se guardaba en forma de monedas de oro. Pues nuestra protagonista, Carmen, siguió con la tradición familiar de su padre y se casó con José Olías Arroyo, uniéndose a la pequeña empresa, y entre los dos pudieron ampliar el negocio y los beneficios.

La calle San Sebastián, en los años treinta

El matrimonio tuvo doce hijos, incluidos dos mellizos, pero como la época no era muy avanzada en materia sanitaria, muchos de ellos murieron siendo muy pequeños. Y como la desgracia, a veces, no para, en torno a 1930 fallece su marido, quedándose viuda muy joven. Gracias a los tímidos avances de la Segunda República, Alcalá necesitaba una nueva revolución industrial panadera que llegó con la creación de la Harinera del Guadaíra, pero se necesitaba un importante capital para la compra de la maquinaria Morres importada de Cataluña, con la que se fabricaba harina. Entre los catorce socios fundadores se encontraba Carmen Cariño, que abrieron la citada fábrica cerca del actual recinto ferial el 23 de abril de 1934. Resulta curioso que la única mujer fuera ella, pero hay que suponer que las circunstancias serían buenas para que aceptara entrar en este negocio, en una época que todavía existían muchas diferencias entre haber nacido hombre y mujer, y donde había sitios donde las mujeres ni siquiera accedían, como en un bar.

Todos estos retazos de intrahistoria han sido recopilados por mi familia, pues esta mujer fue mi bisabuela materna, una mujer a la que nunca conocí, pues falleció en 1963 y que solo la he imaginado por dos únicas fotos en la que siempre aparece vestida de negro, pero con una sonrisa bella en su rostro.

Vista aérea de La Harinera, junto al actual recinto ferial
Fachada de La Harinera, extraída de los planos del proyecto inicial, cuando la fabrica se llamó La Perla de Alcalá
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Alberto M. Falcón Olías

Podólogo, enfermero y profesor alcalareño