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Por el cordel de Gallegos desde la hacienda de Mirablel

 Por el cordel de Gallegos desde la hacienda de Mirablel

Cortijo de Marchamorón / Ruta: Antonio Gavira / Fotos: Francisco Gavira

La ruta discurre completamente dentro del término municipal de Alcalá de Guadaíra. Es de diez kilómetros (lineales), de dificultad baja y de tres a cuatro hora de duración. El periodo para realizarla es de octubre a mayo y el óptimo de noviembre a abril. Su calificación: Sobresaliente.

Descripción del cordel de Gallegos:

“Sale de la Cañada de Matalajeme antes de llegar a la hacienda de La Pintá, camina entre Los Bujadillos y La Pintada con dirección a la línea límite de este término con el de Utrera, al llegar al cual lo sigue en un kilómetro aproximadamente, desprendiéndose de ella para dirigirse en línea recta a cruzar la carretera de Madrid-Cádiz por la casilla de Peones Camineros, llamada de Mendieta. Atraviesa el camino de Alcalá de Guadaíra a Utrera, pasa entre el cortijo de Sanabria y otro cortijo (El Gallego), deja a la izquierda un rancho (La Armada) y a la derecha el cortijo de La Palma, cruza también el cordel de Mairena del Alcor a Utrera, que aparece muy intrusado, pasa por tierras del cortijo de Marchamorón, cruza también el cordel de Carmona a Utrera y ya por la línea divisoria de este término de Alcalá y el de Utrera, sigue hasta su terminación en la Cañada Real de Piedra Hincada, después atraviesa el ferrocarril de Utrera a Morón y a Osuna. La anchura de esta vía es variable a lo largo de su recorrido, pero nunca inferior a 45 varas (37,61 m.). En lo sucesivo se le considerará necesaria con una anchura uniforme de cuarenta y cinco varas. Su recorrido total es de unos 22 kilómetros”.

En el cordel de Gallegos se respeta en muchos puntos la anchura de 37,50 metros

Esta ruta que proponemos se encuentra a unos diez kilómetros, por carretera, del núcleo urbano de Alcalá de Guadaíra, por lo que tendremos que desplazarnos en autobús¹ hasta al lugar indicado para iniciar el recorrido.

Tomaremos dirección Utrera, para que, al llegar a la altura de la estación de Don Rodrigo, a unos diez kilómetros de Alcalá, hagamos un giro y nos dirijamos a un camino que queda a la izquierda de la carretera. Se trata de la vía pecuaria denominada cordel de Gallegos.

Hacienda de Mirabel, al fondo

El cordel es un carril amplio, que, en su primer kilómetro, ha perdido buena parte de la anchura y de su vegetación, pero a medida que vayamos avanzando veremos que en la margen izquierda del carril va apareciendo abundante vegetación arbustiva. A unos dos kilómetros y medio llegaremos a una pequeña urbanización de parcelas ilegales que queda a nuestra derecha. Si nos fijamos a nuestra izquierda, hemos ido dejando una alambrada, que, justo aquí, deja posibilidad de paso. Si tomásemos este camino volveríamos a Alcalá por el camino de Cuesta Carretilla, que se encuentra a siete kilómetros.

Seguimos por el cordel, a veces dejando el carril, en dirección al cortijo de la Armada. A la derecha podemos ver un rancho abandonado, y más adelante, a la izquierda, otro cortijo, el de Gallego, que, aunque no está habitado, sigue teniendo funciones agrícolas. En este tramo, el cordel nos muestra su mejor imagen: grandes alcornoques, lentiscos, retamas, olivillas, torviscos, palmitos, esparragueras, etcétera, para, en poco tiempo, quedar todo en un palmar, a veces casi nada.

Palmas y encinas

Ahora empezamos a ver junto al carril un gran basurero que crece día a día, una de las consecuencias de permitir el desarrollo de urbanizaciones ilegales.

Basurero en el cordel de Gallegos

El carril toma su mayor anchura donde se encuentra el basurero. A nuestra izquierda, vallado de chumberas (Opuntia ficus-indica), y entre ellas un camino que da acceso al cortijo de la Armada, que nos podría llevar hasta el descansadero de Trujillo y el puente de la Vega. A la derecha vemos un camino que se dirige a Utrera, el camino del Alba. De frente continúa el cordel, y bajo una encina podemos ver un monolito conmemorativo de la Hermandad del Rocío de Puente Genil, pues aquí hace una parada en su peregrinar hacia la aldea.

Dejamos atrás el lugar y, a nuestra derecha, vemos las ruinas de una edificación; y algo más cerca del camino, una alberca y un pozo enorme. Cerca existe una entrada en rampa que nos puede llevar hasta lo más profundo del pozo, pero es realmente peligroso. Continuamos el camino, ahora en un carril más pequeño, y vemos pronto otra edificación a nuestra derecha. Es el cortijo de la Palma, completamente en ruinas. A nuestra izquierda nos va a acompañar un vallado de chumberas, hasta que lleguemos al cordel de Mairena y la finca de Rosalejos. Las palmas y las retamas van a ser la vegetación dominante en este tramo.

Cortijo de Sanabria
Hacienda de La Palma

La finca de Rosalejos destaca por estar vallado por un enorme seto de un arbusto espinoso llamado rhannus licioides. La vegetación es abundante en el lugar: espinos, rosales, coscojas, palmas, jaras, retamas, lentiscos… Al terminar la finca, llegamos a un arroyo, el de Rosalejos que vierte sus aguas en el Guadairilla.

Rosa mosqueta común em el cordel de Gallegos

Al entrar en las tierras de Marchamorón, el cordel empieza a perder anchura y vegetación, aunque todavía veremos algunas palmas. El arroyo de Guadairilla se acerca hacia el cordel hasta ir paralelos durante el último kilómetro. Rápidamente llegamos al cordel de Utrera a Carmona, hoy día convertido en una carretera donde nos estará esperando el autobús.

Cordel de Gallegos
Mapa de la ruta

¹Ruta que realizó Antonio Gavira Albarrán para el grupo ecologista Alwadi-ira–Ecologistas en Acción el 22 de marzo de 2008.

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Antonio Gavira