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Donde la Caridad encuentra la Esperanza

 Donde la Caridad encuentra la Esperanza

Nazarenos del Soberano Poder, ante la salida de la Virgen de la Esperanza de la iglesia de San Sebastián / Foto: Francisco José Torres

En la mitad de la Semana Santa, con la luna ya embarazada de primavera, en el instante en que la tarde del Miércoles Santo va tornando poco a poco en noche, en el corazón del centro de Alcalá, se cruzan y abrazan las hermandades del Cautivo y del Soberano.

Si Cristo Cautivo se rodea de una inmensa soledad para mostrar la serenidad de un Dios gigante, el mismo Cristo cautivo, pero en el traicionero tablero del Sanedrín, es un hombre inocente y asustado, que con gesto poderoso declara Ego Sum: el sino de su identidad. Una devoción arraigada y extendida desde hace décadas y que vino a aliviar las heridas del paro, la droga o la enfermedad, motivando, Déjalo todo y sígueme, desde su profunda humildad; y una devoción, recién nacida en San Mateo, que va fraguando junto a una juventud a veces adormecida o acelerada, y acompañando a unos mayores que empiezan a quedar desamparados.

Cristos del Soberano Poder y Cautivo / Fotos: Emilio León

Una marea de nazarenos con antifaces de color azul Alcalá inunda El Barrero, entre el sonido de cornetas, revuelo de capas y panes que ofrecen los más pequeños. La barriada de Pablo VI regresa así, con sus hijos y nietos, a su pasado, a uno de sus orígenes, al antiguo Barrio Alto de San Sebastián, del que procedieron muchos de los abuelos y abuelas que fueron a vivir, más allá del Matadero y Los Toreros, a su Cooperativa. Al mismo tiempo, espigados capirotes blancos, y entre ellos algunos verdes, bordean tímidamente las orillas de esta marea, buscando el faro de la espadaña más hermosa, estandarte de nuestro paisaje cofrade.

La Virgen de la Esperanza baja la rampa de su iglesia cuando su cofradía ya empieza a enfilar Mairena. Mientras, La Plazuela está plenamente tomada por Pablo Sexto, y la cesta de espigas ya se adentra en la calle Gutiérrez de Alba. Observando en el plano ambos recorridos, como en el vuelo de un vencejo, el encuentro parece dibujar el trazo infinito de la O: las respectivas cruces de guía observan por delante los pasos de palio de la otra hermandad. La del Soberano se convierte entonces en un arroyo que busca regar la fértil campiña del manto de la Esperanza; los nazarenos del Cautivo se transforman en veleros que, ya en el último tramo de Mairena, buscan navegar en el mar de leva del manto de la Caridad.

Y es que, de este modo, resulta posible alcanzar la Esperanza a través de la Caridad.

Complicados estos momentos que vivimos. La caridad, en su sentido más original al tiempo que sencillo, sigue siendo fundamental en nuestras vidas. No pienso en rastros con glamour, “bonitos” gestos publicitados o donaciones que generan bochorno, me refiero a la que se esconde elegante en las sombras del quehacer cotidiano y bajo la premisa del tú a tú. Hoy caridad y misericordia se presentan con el traje de la empatía y la absoluta generosidad: gracias a ello mantenemos la esperanza, la maravillosa creencia de que, de esta manera, la situación podrá cambiar.

Todos pensamos en estos días en lo esencial de tantos trabajadores y tantas trabajadoras: bomberos o basureros, las cajeras que atienden en el supermercado, el taxista que ofrece su servicio de madrugada, los médicos que cuidan de nuestra salud… Hoy, mientras soñamos con otro Miércoles Santo, no tenemos nuestras dos hermandades en la calle manifestando la fe por Jesús Cautivo, Soberano y Rescatado, los colores y sabores de sus dos cofradías, de barrio céntrico y barriada, y Alcalá reencontrándose así con su historia social. Pero podemos encontrar a la Virgen de la Caridad en la amable panadera que nos sigue recibiendo en su tienda, y a Nuestra Señora de la Esperanza en la bendita enfermera que atiende en el hospital.

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Francisco José Torres

Alcalareño de la barriada Silos y luego de Rabesa. Es profesor de Geografía en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla; aparte de su trabajo en el ámbito docente, ha centrado principalmente su investigación e inquietud en el conocimiento de la desigualdad urbana en ciudades y barrios andaluces.