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Javier Ordóñez: “Le dedico a mi abuela Rafaela cada paso que doy en la moda”

 Javier Ordóñez: “Le dedico a mi abuela Rafaela cada paso que doy en la moda”

El diseñador alcalareño Javier Ordóñez, en su taller de la calle La Plata / Fotos: Paloma Castillo

El principio de un camino que se augura largo y fructífero, a pesar de lo imposible que nos pudiera parecer todo ahora, es el del joven diseñador alcalareño Javier Ordóñez, cuyo nombre se ha logrado hacer sitio entre los profesionales más destacados de la moda flamenca tras su victoria en el concurso de noveles de We Love Flamenco 2020. Javier, quien se enorgullece de sus raíces, instaló su taller y su marca, Ordóñez de La Plata, en el número 33 de la calle La Plata de su localidad natal, Alcalá de Guadaíra, en la casa de su abuela Rafaela, con la que mantuvo un importante vínculo que influiría en su vida profesional.

¿En qué momento descubriste que querías dedicarte a la moda? ¿Cómo se despertó en ti esa pasión?

Desde pequeño he visto a mi madre coser y siempre me llamó la atención, sobre todo lo comprobé al visitar el taller de una amiga de mi madre, donde ya me di cuenta de que era lo que me gustaba y por dónde iría mi camino. El salto definitivo vino al encontrarme con un anuncio de la que a día de hoy es mi escuela, la Escuela de Diseño Metrópolis, en un autobús urbano de Sevilla, lo que me despertó la ilusión y me hizo dar el paso para formarme y dedicarme profesionalmente a esto.

Cuando te presentaste al concurso de noveles de We Love Flamenco, ¿imaginaste llegar tan lejos? ¿Imaginaste ganar?

En absoluto, nunca me lo imaginé. Me presenté con el único fin de demostrar lo que puedo valer y dar a conocer mi trabajo al público.

Tras alcanzar el primer premio, ¿cómo ha repercutido tal hecho en tu carrera como diseñador?

Tuvo una muy importante repercusión mediática principalmente, lo que me ha llevado a aumentar considerablemente la clientela, no solo para moda flamenca, sino también para ceremonia.

Con la crisis que afecta a la moda flamenca, Javier Ordóñez ha ampliado sus creaciones hacia otros sectores

Poco después de la dulce victoria, estalló la amarga noticia, la pandemia de Covid-19. ¿Cómo se ha visto afectada tu profesión y qué expectativas tienes en un futuro próximo?

Es evidente que se ha perdido mucho trabajo, me cancelaron prácticamente todos los encargos, también se ha cancelado la pasarela de We Love Flamenco 2021, donde volvería ya como profesional en lugar de novel. Pero no pierdo el optimismo, pronto volví a recibir encargos, de los cuales muchos se han llevado a cabo y otros se han tenido que volver a aplazar. Pero no dejan de llegar, por lo que la sensación es positiva de cara al trabajo, una vez hayamos conseguido superar esta crisis sanitaria que nos está asolando.

A pesar de lo ocurrido, renovarse o morir. ¿Cómo has adaptado tu trabajo a las circunstancias?

Con la llegada del coronavirus, quise aportar mi granito de arena, por lo que estuve confeccionando trajes aislantes para hospital. Por otro lado, varias empresas contactaron con el taller para llevar a cabo encargos de confección de mascarillas. Además, he sacado mi propia línea de mascarillas, ya que se han convertido en un complemento más en el mundo de la moda.

Algunas mascarillas confeccionadas por Javier Ordóñez

En cuanto al mundo de la moda flamenca en nuestra tierra, se está comprobando el talento de las jóvenes promesas que venís pisando fuerte con formas muy particulares de entender nuestro traje regional. Hay innovación, sí; sin embargo, mantienes en tu línea una estética clásica y tradicional, que, a su vez, no te impide esa modernidad en el diseño. ¿Qué te lleva a apostar por esa línea?

Se trata de algo muy personal. Para mi firma siempre he querido tener presente la moda clásica, pues esta es la base de la moda actual. La calidad de la confección, de los tejidos, etcétera, de antes se viene trabajando menos. Esa calidad es algo que se está perdiendo, por lo que decidí recuperarlo, así como fusionarlo con un patronaje y un diseño más actualizado, apostando en mi colección por una flamenca clásica que encaje con los parámetros actuales de la moda flamenca.

¿Tienes pensamiento de dedicarte más en profundidad a la moda flamenca o quieres especializarte en otro sector?

Actualmente me estoy especializando, cursando un máster en moda nupcial, pero también quiero seguir experimentando y creciendo en la moda flamenca. Es la moda femenina a lo que quiero dedicarme.

Tocado para ceremonias

Estudias en Sevilla, pero has decidido montar tu taller aquí, ¿por qué?

Por mis raíces. He abierto mi taller en casa de mi abuela, Rafaela. Es ella la que me impulsó a dedicarme a mi profesión, mi inspiración cada día, y a la que le dedico cada paso firme que doy en esta carrera. Por ello, mi primera colección ha llevado su nombre. Vivió en el centro de Alcalá, en un punto por donde transcurre toda la vida social de nuestro pueblo, siendo una ubicación tan especial como ventajosa para la carrera que estoy emprendiendo. Así, a la vez que trabajo, siento que cada paso que doy y cada meta que alcanzo, lo hago con ella.

¿Cómo crees que transcurrirá la situación de cara a la moda flamenca en general y en nuestra ciudad en particular? 

– Apuesto por mi taller y confío que saldremos adelante cuando la situación comience a mejorar, pues, aunque no vistamos como tal en el día a día, la alta costura es requerida para todo tipo de actos en sociedad, actos que volverán en cuanto todo vuelva a fluir de nuevo, ya que es nuestra forma de vida, de relacionarnos. Actos protocolarios, hermandades, ferias, celebraciones, eventos formales, etcétera, es el día a día de una ciudad como Sevilla en general y como Alcalá en particular, que demandan profesiones como la mía para mostrar su personalidad en dichos actos. Forma parte de nuestra idiosincrasia.

Este vestido ceremonial fue ejecutado  por Javier Ordóñez como proyecto final de segundo de carrera
‘Rafaela’, la colección presentada por Javier Ordóñez y ganadora de Noveles de We Love Flamenco 2020 / Foto: Chema Soler

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Paloma C. Castillo González

Graduada en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla con Máster en Patrimonio Artístico Andaluz y su Proyección Iberoamericana, especializada en gestión del patrimonio y en catalogación y tasación de bienes culturales por la Universidad de Sevilla y APROHA. Actualmente Doctoranda en Historia del Arte en la Universidad de Sevilla. Ha colaborado con el Museo de Alcalá de Guadaíra en la publicación del nº 6 de Paisajes con Letras, realizando el estudio introductorio del mismo, durante sus prácticas en el Museo.