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El resurgir de la Hermandad de San Mateo en los ochenta

 El resurgir de la Hermandad de San Mateo en los ochenta

Reportaje gráfico: José Antonio García Cordero

En 2020 se han cumplido veinticinco años de la fundación de la Hermandad de San Mateo. El 2 de junio de 1995 cristalizaba el reconocimiento oficial del Arzobispado de Sevilla a este grupo religioso, pero ello no significa, ni muchos menos, que los cultos al patrón de Alcalá sean recientes. Ya en la segunda mitad del siglo XIII, a poco de ser conquistada la ciudad y bajo el obispado de Don Remondo, se tiene constancia de una primigenia Hermandad de San Mateo (de las primeras en constituirse en la diócesis hispalense), cuyos fines eran “atender y mantener el hospital parroquial y dar culto al evangelista”. Hospital que, por cierto, se encontraba “frente a la puerta ojival” del actual santuario de Nuestra Señora del Águila, “en la entonces calle principal, llamada San Mateo”.

Desde entonces, el camino de ese colectivo ha estado repleto de altibajos. La despoblación del barrio del Castillo, donde tenía sede la hermandad, supuso un aldabonazo a partir del siglo XVII. Pero no fue el único obstáculo. Los escasos recursos económicos provocaron que el hospital original quedara reducido a albergue, en el que apenas se conseguían reunir fondos para alimentos y esteras para los que allí se cobijaban. De modo que en la centuria siguiente, en el XVIII, se certificaba la extinción de la hermandad, como documentaba el mayordomo Diego Bruno Jiménez, quien, en 1745, señalaba que estaba “desierta y sin hermanos”, con apenas unas propiedades rústicas que serían administradas por la parroquia de Santa María.

En el siglo XIX, la festividad del patrón, cada 21 de septiembre, se mantendría de manera residual, con una función costeada por el Ayuntamiento. Incluso, se cuenta que existió una novena. Los cultos, de los que se encargaba la Hermandad del Águila, fueron los mínimos, hasta que a finales del siglo XX surge un movimiento seglar que recupera tradiciones en torno a San Mateo. Es en la década de los ochenta cuando se retoma la romería, se busca una sede canónica propia y se funda una asociación cultural. En 1987, la parroquia de la Inmaculada Concepción acoge a este conjunto de cofrades que impulsa nuevas iniciativas, hasta consolidarse como hermandad hace 25 años, en la mencionada fecha del 2 de junio de 1995.

Sirvan como recuerdo y homenaje al esfuerzo de ese grupo de hermanos, las fotografías que aquí se ofrecen de la romería de San Mateo, en la que las carretas únicamente acompañaban al estandarte. Imágenes captadas por la cámara del alcalareño José Antonio García Cordero. Precisamente, en los años ochenta.

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José Antonio García Cordero