Comercio Local

Ruta por la Vereda de Dos Hermanas

 Ruta por la Vereda de Dos Hermanas

Hacienda de Don Rodrigo

Este sendero discurre entre los términos municipales de Alcalá de Guadaíra y Utrera, es lineal y de dificultad baja. Son ocho kilómetros, entre ida y vuelta, que se hacen en dos horas y media disfrutando del camino.

Desde Alcalá de Guadaíra nos dirigiremos en dirección Utrera por la A-376. A unos seis kilómetros tomaremos la A-8029, subestación de Don Rodrigo. A 2,6 kilómetros cogemos a la derecha por la SE-426, antiguo camino de Sevilla a Utrera, para dejar el coche a pocos metros, en la margen izquierda, entre unos pinos piñoneros.

Inicio de la ruta

La ruta discurre, en todo momento, por la vía pecuaria Vereda de Dos Hermanas, sendero poco frecuentado, aunque de fácil recorrido que lo hace idóneo para un paseo en familia o con los amigos.

Antes de comenzar a andar, frente a nosotros, a unos 300 metros, divisaremos las ruinas de la Hacienda de La Mejorada, de la que tenemos muy poca información [i]. No hay que confundirla con la imponente hacienda de La Mejorada Baja, que se encuentra en el término municipal de Los Palacios y Villafranca, hoy incluida en la Lista Roja del Patrimonio por encontrarse también en estado ruinoso.

Una vez que crucemos la carretera que traíamos, comenzaremos a andar entre lentiscos, zarzamoras, zarzaparrillas, acebuches y algún espino majuelo, que forman un conjunto frondoso impidiéndonos divisar los olivos que se intuyen tras ellos. También cruzaremos un arroyo que casi nunca lleva agua, aunque este mes de mayo la hemos visto correr por su cauce.

Bosque de galería

En el siguiente tramo, de unos 500 metros, andaremos entre pinos piñoneros y algún negral, lentiscos y una invasión de ailantos o pestosos (Ailanthus altissima), que impiden al sol, pese a sus esfuerzos, dar luz al camino.

Cuando salgamos de la penumbra nos encontraremos, a nuestra izquierda, con la Hacienda de Don Rodrigo, una hacienda de olivar que experimentó una fuerte reforma en los años cuarenta del siglo pasado, siguiendo el estilo regionalista, incluyendo un jardín con palmeras washingtoniafilifera. De la antigua construcción conserva una “nave donde estuvo el molino y la torre de contrapeso”, posiblemente del siglo XVII [ii]. Ya estamos en el término municipal de Utrera.

Hacienda de Don Rodrigo

En este punto, a la derecha del camino, veremos un cartel que atribuye el nombre de la hacienda a “don Rodrigo Caro Cortegana, personaje del siglo XVIII, que fue pariente del célebre cantor de Itálica”. Se refiere a Rodrigo Caro, historiador, escritor, poeta, abogado y sacerdote, nacido en Utrera en 1573 y fallecido en Sevilla en 1647, famoso por su canción a las ruinas de Itálica:

Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
campos de soledad, mustio collado,
fueron un tiempo Itálica famosa.

El cartel también facilita información sobre los pinos del camino que “evocan los antiguos y ricos bosques, como el de La Florida, que antaño poblaran estas fértiles tierras”; y que “tal fue la importancia de estas masas forestales, que contribuyeron de manera decisiva en la construcción de la flota de navíos del comercio de Indias. Este hecho supuso la inclusión de este pino en un lugar señalado del escudo heráldico de la ciudad”. Efectivamente, en el escudo de Utrera aparece representado un pino piñonero.

Pinos

También se vincula la finca con la familia Cavalieri, nombre que aparecerá más veces a lo largo del camino y de la que albergamos alguna duda [iii].

Desde este punto sale un camino a la derecha, en cuyo inicio podemos observar los restos de una antigua construcción donde aún se distingue la entrada y una magnifica alberca. Nosotros continuaremos de frente. A 50 metros cruza el Arroyo del Puerco 2, sin agua.

Tramo del camino

En los próximos 200 metros, tierra calma a nuestra izquierda y naranjos a nuestra derecha, darán paso a otro frondoso tramo del camino jalonado por pinos, lentiscos, retamas, coscojas y palmitos.

Naranjos

A lo largo de la ruta es muy posible que nos salga al paso la paloma torcaz, la perdiz, el águila perdicera, el milano negro, la cigüeña, el sonido del picapinos, el mochuelo, la culebra de escalera, el lagarto ocelado, innumerables aves menores como el jilguero, el verderón, el chamarín, el petirrojo, el mosquitero común…, dependiendo de la estación y, sobre todo, numerosos conejos, que continuamente cruzarán de un lado a otro del camino.

A un kilómetro cruza el Arroyo de Cabaleri, la mayor parte del año seco, aunque este mes de mayo lo hemos visto con agua. A la izquierda del camino, un humedal repleto de juncos, mastranto, zarzamoras y eucaliptos. A la derecha olivos y la Hacienda de San Antonio, también llamada Hacienda de Cabaleri. En el Catastro aparece registrada como “propiedad de don Francisco Cabaleri y Funes. Tenía caserío, bodega, atarazanas y demás, más un molino aceitero. Todavía se conserva parte de este sector productivo, con una torre que apenas sobrepasa en altura las dependencias anejas” [iv].

Humedal y arroyo de Cabaleri
Hacienda de San Antonio o de Cabaleri

Doscientos metros más adelante nos cruza el Arroyo del Puerco 1, que también lo hemos visto con agua. Junto al arroyo, la Hacienda de la Florida Alta (hay otra hacienda Florida a unos 400 metros norte) [v]. A la izquierda, un sembrado de almendros. En este tramo del camino abundan los cañaverales, algunos eucaliptos, chumberas, retamas y los lentiscos.

Hacienda de La Florida Alta

Cuando lleguemos al Centro de Experimentación Agrícola Basf, daremos la vuelta. Si disponemos de dos coches podríamos continuar hasta el polígono industrial La Morera, distante 1,5 kilómetros, y si hubiésemos dejado un coche allí, regresaríamos al punto de partida. No obstante, nosotros recorreremos los cuatro kilómetros de vuelta disfrutando de una de las vías pecuarias mejor conservadas para seguir sorprendiéndonos a cada paso que demos. En este sentido, la dimensión paisajística, el disfrute del paisaje, en cualquier ruta, dependiendo de la hora, nos aportará nuevas sensaciones que no podemos dejar pasar.

Centro agrícola

En definitiva, el paisaje, la cultura y la carga histórica que poseen los caminos en general y las vías pecuarias en particular (cortijos, haciendas, abrevaderos, descansaderos, leyendas, arroyos, vegetación, fauna…) deben protegerse y difundirse.

Mapa de la ruta

 

[i] Instituto Geográfico en 1872, mapa topográfico del término de Alcalá de Guadaíra
https://listarojapatrimonio.org/ficha/hacienda-de-olivar-la-mejorada-baja/

En Cortijos, haciendas y lagares de la provincia de Sevilla, la sitúan en el término municipal de Utrera, de la que se dice que: “En el catastro de Ensenada tenía 140 aranzadas y caserío, con vivienda, almacén y molino aceitero. Como su nombre indica era propiedad del conde de Mejorada”. Consideramos que podría tratarse de un error, ya que no hay duda de que se encuentra dentro del TM de Alcalá de Guadaíra.

[ii] Cortijos, haciendas y lagares de la provincia de Sevilla. Junta de Andalucía. Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio, pág. 907. Al parecer la finca estuvo vinculada a la casa de Arcos, “puesto que es sabido que don Rodrigo Ponce de León poseyó varios donadíos en el campo de Utrera con los que formó los mayorazgos de sus hijas en 1487, comprados a su hermano Beltrán”.

[iii] El apellido Cavalieri llega a Sevilla en el XVII. En la Plaza del Duque, donde hoy se encuentra El Corte Inglés, construyeron un palacio.

[iv] Instituto Geográfico y Estadístico, Utrera año 1918. Instituto Geográfico y Catastral. Utrera. Segunda edición puesta al día en 1968. Cortijos, haciendas y lagares de la provincia de Sevilla. Junta de Andalucía. Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio, pág. 1.047.

[v] Nombrar a una hacienda o cortijo con el nombre de La Florida es muy recurrente. Así lo atestigua el libro Cortijos, haciendas y lagares de la provincia de Sevilla, donde lo podemos encontrar en Guadalcanal, Dos Hermanas, Carmona, Morón de la Frontera, La Puebla de Los Infantes y La Rinconada. No obstante, las haciendas La Florida y La Florida Alta, que se encuentran en Utrera ni siquiera son nombradas.

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Francisco Gavira

Miembro de la Sociedad Ecologista Alwadi-Ira desde 1995, ha participado en la puesta en marcha de la Plataforma en defensa de Los Alcores y en la creación de la Plataforma contra la incineración de residuos en Los Alcores. Graduado social, actualmente desempeña su trabajo en el Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales. En este blog, Francisco Gavira retoma uno de los principales proyectos de su hermano Antonio, quien sembró la semilla de la divulgación de la riqueza natural y patrimonial de Alcalá a través del senderismo.